Romeria del Rocío

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Introducción

En 1980 la Casa de Andalucía en Valladolid con la participación de socios y ciudadanos en general, comienza la celebración de la Romería en honor a la Virgen del Rocío. Desde entonces se ha continuado de manera ininterrumpida. La romería comienza con una celebración religiosa, a la caída de la tarde, el santo rosario, en la ermita de la Virgen del Villar en Laguna de Duero, al día siguiente tras el rezo del 'angelus' y a través de las sendas del pinar se traslada 'el paso' de la Virgen desde la ermita hasta 'Los Valles' donde se celebra la Misa Rociera. Tras la celebración religiosa comienzan las actividades lúdicas hasta el anochecer, se despide la romería con el canto de la 'Salve Rociera'.

Historia Romería Rocío

Esta celebración tiene su inicio en el año 1980, con la participación de 15 o 20 familias que, portando un humilde cuadro de nuestra patrona, eligieron la margen derecha del río Cega en las inmediaciones del pueblo de Matapozuelos para cantar y venerar y a la Virgen del Rocío.

La comida de este primer rocío se hizo en común para todos y consistió en una sardinada. Manos hábiles ponían y quitaban del fuego las sardinas para conseguir el punto perfecto de asado. Fue un día lleno de alegría y entusiasmo por poner en marcha una nueva actividad fuera de nuestra sede, que se pensaba que podía tener buena acogida en años sucesivos.

A partir de ese año, esta celebración fue de acá para allá en diferentes lugares como Fuente Minguez, La Ponderosa o el pueblo de Torrelobatón, donde estuvimos presentes, de forma masiva, alegre y cargada de religiosidad en torno a nuestra querida patrona en jornadas de verdadera hermandad. Finalmente la romería se afinca de forma permanente en el pueblo de Laguna de Duero, en concreto en el parque recreativo “Los Valles”, donde se lleva celebrando desde el año 1986.

Del primitivo cuadro de la Virgen del primer Rocío, se pasó a la primera talla de escayola que fue bendecida en Torrelobatón durante el segundo rocío que allí se celebró. Se construyó un humilde trono para ser llevada a hombros en sucesivos rocíos y fue años después cuando se consiguió la imagen que hoy preside nuestra casa, ésta ya de porcelana, más grande, guapísima y muy salá.

Los primeros años de rocío en Laguna, la cochera de un socio servía en esas fechas como camerino de la Virgen, allí se la engalanaba para salir en romería hasta la Ermita del Villar. 

Años después, la salida hacia la ermita se hacía desde la plaza de toros de Valladolid y después y durante algunos años, nuestra caravana partía hacia Laguna desde la misma Plaza Mayor de la capital. Las banderas, banderines y toques de claxon de nuestros coches recorrían parte de la ciudad, acompañados de caballistas que, año tras año, fueron aumentando de número y que, posteriormente y por razones de seguridad, su participación se ha limitado considerablemente.

En el año 93, se suceden novedades muy positivas e importantes para  nuestro rocío. Se estrena un nuevo trono, se le incorporan  seis varas, en vez de las cuatro tradicionales, y se estrena el simpecado, precioso estandarte que marca el paso en las procesiones y les da un mayor relieve, ya que es portado por la reina de la casa, vestida con sus mejores galas.

En el rocío del año 99, se produce un hecho histórico. En agradecimiento a la extraordinaria acogida que nuestro rocío ha tenido desde el mencionado año 86, tanto por las autoridades civiles y eclesiásticas como por el pueblo de Laguna de Duero en general, la junta directiva acuerda nombrar  Romero Mayor a su por entonces alcalde D. Jesús Viejo Castro, haciéndole entrega de una medalla de la Virgen del Rocío y un pergamino acreditativo. El edil mostró su agradecimiento y el compromiso de seguir apoyando nuestra celebración desde el ayuntamiento de la localidad.    

Agradecemos de manera especial la acogida, el apoyo y la colaboración prestada, desde el primer año, con la mejor disposición y cariño, por los responsables de la Cofradía del Villar, encargados del mantenimiento, conservación y de las actividades que se desarrollan dentro de la ermita donde cada año nuestra patrona disfruta del sosiego y de la compañía de su dueña y señora, la  Virgen del Villar, patrona de Laguna de Duero. 

Romería del Rocío 2010

En años sucesivos voy narrando para Tartessos (la revista de la Casa de Andalucía) este evento tan importante para nuestra Casa y que con tanta ilusión y alegría preparamos cada año para festejar a nuestra querida Patrona, la Virgen del Rocío. Los días 12 y 13 de junio de este año de 2010 han servido para, una vez más, ver reflejada en nuestra mirada, la ilusión, la alegría y el fervor que en nosotros despierta esta pequeña pero entrañable imagen que preside nuestra Asociación, porque aunque todo el año la vemos en su aposento, iluminada y rodeada de flores, no es igual que verla en estos días en los que es el centro de atención, no solo de sus fieles, si no de tantas y tantas personas como contemplan su imagen.

El sábado 12, a las 21 horas, nuestra Patrona hacía su entrada en la Ermita. Allí le esperaba jubilosa de verse acompañada, la Dueña y Señora, y Patrona de su pueblo, Laguna de Duero, la Virgen del Villar. Tras un efusivo saludo entre ambas, tomó la palabra la presidenta de la Cofradía para una vez más, dejar constancia de la excelente relación que une a ambas entidades. Sus cariñosas palabras para nosotros y para nuestra Patrona, tuvieron su réplica no menos cariñosa en las palabras de nuestro presidente.

A continuación, fue Carmela quien tomó la palabra para ir desgranando el rosario en un respetuoso y total silencio solamente roto por los rezos en una ermita llena de un público muy participativo con el acto que se estaba celebrando. Concluido éste, pasamos a degustar la limonada y pastas en un ambiente de verdadera hermandad.

El domingo 13, a la hora del ángelus, el silencio paseaba ufano por los alrededores de la Ermita de la Virgen del Villar. Se sentía dueño y señor de todo el entorno. De pronto, se vio sorprendido por los sones del himno nacional que salían de la ermita y pensó que algo importante debía estar pasando para que él dejase de ser el protagonista. De inmediato escuchó otros sones menos armoniosos pero más intensos y apasionados. Esos sones salían de las gargantas de hombres y mujeres y se traducían en ¡vivas!, ¡guapa! y otras lindezas que dejaron boquiabierto al señor silencio cuando vio aparecer la imagen, origen de tal alboroto. Sumiso y respetuoso, el silencio dejó paso a tanta alegría, a tanta admiración y fervor como veía en los rostros de la multitud que jaleaba sin cesar a su querida Virgen del Rocío. 

Se inició la Romería con la presencia de la reina de la Casa portando el simpecado, una pareja de muchos quilates; no en vano, el simpecado y la Reina se han hecho amigos. Él le pide a ella que le mantenga erguido, cosa bien fácil para el físico de la portadora, de gran belleza y sencillez.

El camino, una continua fiesta. Los componentes del coro, generosos en su digno quehacer, no dejan de cantarle sevillanas que son bailadas por los romeros.

La entrada en “Los Valles”, emocionante. Los aplausos de los romeros se mezclan con el repicar de campanas formando un sonoro y gozoso son. Los pinos que bordean sus calles ofrecen su perenne verdor al paso de la Virgen y agitan sus ramas en un aplauso festivo a la romería. ¡Un momento único!

Durante la misa, finalmente concelebrada por los padres Eugenio Oterino y nuestro capellán, Mariano Pérez, cantada primorosamente por nuestro coro Romero y Jara, hubo un recuerdo para los veinticinco años que venimos celebrando la Romería del Rocío en este acogedor parque, y también para ver lo preciosa que está la señorita Rocío Rodríguez Barinaga, bautizada aquí en el primero de ellos. También el alcalde de Laguna tuvo unas palabras para recordar la evolución que ha vivido esta localidad que nos acoge y reiterar su apoyo a la Romería de la que él es Romero Mayor.

Tras la comida de hermandad, con esa paella, cortesía de la Asociación, la tarde transcurrió con alegría, entre bailes y el  concurso de sevillanas. El día tuvo un final feliz: la Virgen, rodeada de sus romeros, escuchó agradecida el canto de la salve con el que se pone fin a esta maravillosa aventura.

Solo me resta expresar mi agradecimiento a todos los que quisieron acompañarnos y la presencia de las autoridades, en especial a la Cofradía del Villar por su cariño y colaboración.

Manuel Pérez Romero

Romería del Rocío 2011

Para todos los hombres y mujeres de buena voluntad tuvo lugar entre un sábado, cuando la Blanca Paloma llegó a la ermita de la Virgen del Villar de Laguna de Duero para pernoctar, y el domingo siguiente en que, a los acordes del himno de España, salió guapa a la calle para dirigirse al parque de pinos donde se le dedicaría la eucaristía.

En uno y otro caso estuvo acompañada por romeros de toda condición, no solo gente de la Casa, que rezaron el santo rosario, y cantaron y bailaron la salve el sábado, aunque solo fuera desde el corazón. Y nos emocionamos con el recuerdo de ‘uno que no ha ‘venío’. Con su permiso y el de nuestra Rocío y su Anfitriona nos fuimos a la parte de atrás, en el exterior de la sacristía, con esas vistas del campo lagunero y ese olor a primavera, a deleitarnos con una limonada acompañada de pastas, como se ha hecho en los últimos años, los saludos y conversaciones de unos y otros: ¡desde que no nos vemos! ¡que guapa estás! ¿cómo están tus hijos? ¡ya somos abuelos! Y etcétera, etcétera, etcétera. Todos guapos luciendo las mejores galas, que la ocasión lo merecía. Ya tendríamos tiempo el domingo de ir de campo.

¡Que andaluces, ‘mare’ mía!, cómo saben honrar sus costumbres y dejarse acompañar por todos los que no siendo nacidos en ‘la tierra de María Santísima’ la sienten como suya porque en ella nadie es forastero. ¡Y allá que nos fuimos con el pensamiento, como si Laguna se tratara de Almonte mismo! Recorrimos el trecho que separa la ermita del parque recreativo de Los Valles con la arena del camino pegada a las zapatillas, como si fuera la de las mismas marismas, para honrar el día con la Santa Misa. El revuelo de campanas y los aplausos de los que esperaban hizo un nudo en el corazón de muchos. Igual que con el silencio al recibir la Eucaristía, cuando se soltaron las palomas para pedir por la paz del mundo, las  ofrendas florales a la Virgen o la sevillana de acción de gracias. Los reverendos que oficiaron, padres don Mariano y don Eugenio, se quedaron para compartir con todos nosotros la bucólica paella ofrecida por la Casa de Andalucía en Valladolid a todos sus socios y amigos entre los que se encontraban autoridades municipales y provinciales a las que es de agradecer su asistencia año tras año. De igual forma, una vez más, gracias a la Cofradía del Villar y a todos sus miembros en la figura de su presidenta por su generosidad y hospitalidad. Todos disfrutamos de un día radiante comiendo con nuestros familiares y amigos, con oraciones y concursos de sevillanas, que ‘pa to hay’, y al caer el sol, retornamos a nuestros hogares con la salve que ofrecimos a la Señora prendida en nuestros labios. 

Y la oración por el alma del que era el habitual cronista de este evento: Manuel Pérez Romero

Romería del Rocío 2012

Un año más hemos encendido los elementos de esa candela simbólica para pasear nuestra fe y nuestro sentimiento andaluz, caminando, desde la ermita a los Valles, junto a la Gran Señora que habita en nuestro corazón y, en esa peregrinación, no hay candelas físicas, aunque está presente la metáfora del fuego que mantiene vivas nuestras sensaciones.    

Paseemos con orgullo nuestra devoción por la Señora que vive en las Marismas y que habita en el corazón de los andaluces, vistiendo, en nuestra diáspora, el sentimiento de romero que todos llevamos dentro. Al fin y al cabo, el Rocío es razón que marca la senda de nuestra vida: es fervor, convivencia, fiesta y, sobre todo, amor a la Reina de Andalucía.

Somos romeros de la Blanca Paloma que viven, en exaltación de libertad, esa forma andaluza de entender y ver la vida, porque ‘el camino’, más que nada, es oración de convivencia, es amor a la Madre, ...es una forma de invocar cantando los sentimientos a la Gran Dama de Andalucía.

Y al son de tambor, entre el sudor, el polvo y la fe, seguiremos haciendo este encuentro junto a ti Señora, ya que el camino es un suspiro que nos ayuda a recordar nuestro origen: el del olor a cal blanca, el de cielos azules, el de los campos soñados en verde y el de los mares vestidos de seda...

Cantaremos y bailaremos para venerar tu imagen practicando la oración de la buena convivencia y seguiremos atravesando caminos porque somos romeros de la Blanca Paloma que viven en libertad esa forma andaluza de ser y estar y, porque...: el Rocío es tan cierto cómo aquellos que lo viven.

Antonio Martín López "PAMPA"

Romería del Rocío 2013

Pendiente de redacción.

Romería del Rocío 2014

Pendiente de redacción

Romería del Rocío 2015

Pendiente de redacción

Romería del Rocío 2016

Pendiente de redacción

Romería del Rocío 2017

Pendiente de redacción

 

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